Por Alejandro Fabián Fensore Suele hablarse de hazañas épicas como San Lorenzo, Chacabuco, Maipú, Junín y Ayacucho; pero no se le adjudica demasiada importancia a la Batalla de Tucumán. Este enfrentamiento ganado por Belgrano, y del que se cumplen 200 años, fue la victoria más importante de la guerra por nuestra independencia. Si Tucumán hubiese sido una derrota patriota, el único foco revolucionario de aquel momento que era Buenos Aires se hubiese sofocado, y San Martín no habría podido hacer su gran campaña continental. Todo fue fruto de una inteligente desobediencia. El General español Pío Tristán tenía más de 3000 hombres bien armados, y avanzó sobre las provincias del norte. Belgrano tenía un ejército muy inferior, y retrocedía hácia el sur. Los realistas no cesaban en la persecución y hostigamiento de la retaguardia patriota. Sin embargo, el triunfo del combate de Las Piedras realzó los ánimos del ejército belgraniano. Pero el gobierno del Primer Triunvirato con el S...