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Blog de historia argentina en el cual el historiador Alejandro Fensore da a conocer sus trabajos.Fensore es Historiador, Investigador y Escritor. Es Miembro Académico del Instituto Belgraniano de San Miguel y Miembro Académico del Museo Gral. Belgrano.Es columnista de radio, de medios gráficos y de sitios web.Ha recibido diversas distinciones en reconocimiento a su labor por la divulgación de la Historia Argentina. Ha dado numerosas charlas y conferencias.Es Presidente actual del Rotary Club de Villa Urquiza.

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domingo, 30 de octubre de 2011

¿COMO SE DEBE ENSEÑAR LA HISTORIA?


La enseñanza de la Historia, según José Luis Romero
En diciembre de 1973 la revista Crisis publicó una serie de entrevistas realizadas a distintos intelectuales locales, como Osvaldo Bayer, Fermín Chávez, Norberto D'Atri, Enrique de Gandía y José Luis Romero, entre otros. La pregunta común era: ¿Se enseña en la Argentina la historia real del país?
Si bien cada uno argumentó su respuesta, fue Romero quien además de dar su opinión se permitió reflexionar sobre la ciencia histórica misma. "Si se tratara de condensar en una frase mi respuesta, bastaría decir que la historia se enseña muy mal en todos los grados de la enseñanza. Pero me apresuro a agregar que la culpa no es de los maestros y los profesores: es de la ciencia histórica misma, cuya estructura epistemológica y cuyas peculiaridades generales plantean problemas graves y casi insolubles".
"Tanto en la escuela primaria como en la secundaria la historia no se enseña como una ciencia sino como una disciplina destinada a crear, o a fortalecer, o a negar, una imagen del pasado que conviene a la orientación predominante. Y esto ha ocurrido siempre, porque la historia es la conciencia viva de la humanidad y de cada una de sus comunidades, y nadie podría prescindir de su apoyo para defender su propia imagen y su propio proyecto de vida."
Luego de esas primeras ideas, Romero se refiere más en detalle a la enseñanza de la Historia y postula las dificultades de la cuestión en la escuela primaria, por un lado, y en la enseñanza media, por el otro. Y se propone además responderse otro interrogante: ¿Qué es pensar históricamente?
"En el caso de la escuela primaria es más difícil aún -decía Romero- porque aunque se aconsejara una exposición objetiva y neutral de los hechos, no se puede contar con que el niño haga su propio juicio, y lo más seguro es que los hechos resulten juzgados con la óptica de los padres o del círculo donde el niño se mueve."
"En el caso de la escuela secundaria el problema es un poco menos complicado. En ella es claro que la simple enseñanza de los hechos políticos no enseña a pensar históricamente. Y esto es lo que, en la medida conveniente, debe empezar a hacerse. Qué es pensar históricamente, es cosa difícil de explicar en pocas líneas. Pero aún a riesgo de caer en un simplismo, yo diría que consiste principalmente en acostumbrar a examinar el revés de la trama. Es importante que se enuncien los hechos políticos, y no me niego a que se repitan de memoria, aunque sea un mecanismo odioso. Lo importante es que se le dé al adolescente algo más: algo que lo incite a buscar qué hay detrás del puro episodio. Esto supone que los profesores y los autores de textos partan del principio de que el análisis histórico debe referirse a procesos y no a hechos."
Finalmente, Romero sintetiza su pensar acerca del hacer docente, y explica que el maestro debe ayudar a los alumnos a comprender la Historia: "Quizá el único consejo que podría darse -muy difícil de seguir, por lo demás- sería tratar de internalizar el principio de que pertenece a la tradición del país todo lo que el país ha hecho, sin exclusiones, y que conviene ser moderado en la división maniquea entre buenos y malos. Pero, como se ve, es un consejo difícil de seguir y más difícil de postular, puesto que no puede aconsejarse a nadie que se acostumbre a renunciar al juicio moral."
"Llegar a comprender que los episodios espectaculares de la historia no pueden comprenderse sin entroncarlos en lentos y oscuros procesos subterráneos que se refieren a la vida de las sociedades, a su organización económica y a su creación cultural, es cosa a la que puede ayudar un buen profesor sin requerir de sus alumnos un excesivo esfuerzo de abstracción. No dudo de que también se puede caer por esta vía en un simplismo escolar; pero no es un simplismo deformante, sino una forma elemental de los planteos que hoy hace la ciencia histórica."

¿INDEPENDENCIA?



Este artículo de Félix Luna fue publicado por Clarín el 8 de julio de 2006 en la sección Opinión.
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¿Qué significa ser libres?
Por Félix Luna

Que yo sepa, la palabra independencia tardó tres o cuatro años en incorporarse al vocabulario revolucionario en las Provincias Unidas del Río de la Plata. Más bien se hablaba de libertad y el concepto de emancipación se reservaba para una etapa posterior, cuando las armas patriotas alejaran el peligro de una derrota. Cuando Alvear tomó Montevideo, esa pistola que desde 1810 apuntaba al pecho de la revolución , recién entonces empezó a hablarse abiertamente de independencia, aunque ya para entonces estas tierras tenían bandera, himno, moneda y gobierno propio. Pero los dirigentes porteños eran cuatos y avanzaron solo paso a paso. Cuando en 1816 el Congreso de Tucumán proclamó solemnemente la independencia, esta ya era una circunstancia irreversible que los congresales se limitaron a homologar.

Múltiples sentidos Independencia era, pues, una patria libre de toda dominación extranjera. Pero la palabra fue cambiando de connotación con el transcurso del tiempo. Para Echeverría ser independiente incluía una cultura propia. Para Rosas, la independencia era el ejercicio irrestricto de lo que hoy llamaríamos soberanía. Los organizadores del país y los hombres del 80 fueron celosos de la independencia política pero entendieron que una nación periférica como la Argentina tandría que hacer concesiones a los intereses extraneros si quería alcanzar objetivos de progreso que la robustecieran. Yrigoyen produjo algunos gestos y palabras en el campo de la políticca internacional que expresaban una mayor autonomía de decisiones: tal, la neutralidad o la no incorporación a la Sociedad de las Naciones. En las décadas de 1930 y 1940, sectores nacionalistas batieron el parche sobre la independencia económica y Perón declaró que esta era una realidad, en Tucumán, en 1946.

Los ejemplos podrían seguir, pero quiero decir que aquella vieja palabra que en el nacimiento de la Patria movilizó tantos sueños y tantos esfuerzos, fue ampliando su significación. No importa que las inclusiones hayan sido algunas veces pretextos para recursos políticos o que tuvieran un alcance puramente retórico; lo cierto es que los argentinos sentimos hoy que aquello que se proclamó hace casi 170 años es una concepción bastante más compleja que la de entonces. En un mundo tan embarullado como el de hoy, ningún país puede pretender una independencia absoluta: el solo hecho de adherir a Naciones Unidas y a muchos de sus organismos derivados restringe en alguna medida la independencia. Pero esta no puede limitarse tampoco a los ritos formales de nuestros símbolos patrios. Creo que los argentinos hoy centran la idea de la emancipación en la capacidad del país de decidir según sus propios intereses dentro de una razonable convivencia internacional y de una prudente relación con las naciones más poderosas. Esto parece obvio, pero debe completarse con la posibilidad de que nuestros compatriotas tengan un acceso posible a los bienes físicos y espirituales que hacen a la vida algo digno de vivirse. Dicho de otro modo, que sientan que nuestra condición de país independiente es un valor defendible, que vale la pena serlo.

Intereses comunes Está muy claro que el mundo marcha hacia una progresiva interdependencia y que la concepción de países autárquicos ha quedado atrás. Acaso la independencia radique para nosotros, argentinos y latinoamericanos, en dar a nuestros pueblos más educación y un instrumental de cultura que les permita distinguir sus propios intereses colectivos, y a la vez manejar una tecnología cada vez más imprescindible. De algún modo esta propuesta valoriza la idea de Echeverría. No la contradice sino que completa la significación de aquello que se proclamó en una casa tucumana cuando nuestro país era apenas un boceto, una vocación frágil y vulnerable.

sábado, 29 de octubre de 2011

VIDEOS DE FELIX LUNA

Sobre los gobiernos peronistas

Los desafìos del Bicentenario(Ultima entrevista antes de su muerte)

sábado, 22 de octubre de 2011

EL HISTORIADOR FENSORE PUBLICÓ UN TRABAJO EN LA REVISTA PRENSA ROTARIA

Frases de Manuel Belgrano

                               ENTREVISTA AL GENERAL MANUEL BELGRANO
Por Alejandro F. Fensore (Historiador, Miembro Académico Instituto Belgraniano de San Miguel, y Miembro Académico por la ciudad de Buenos Aires del Museo General Belgrano).
Publicado en la Revista "Prensa Rotaria" del Rotary Club de Villa Urquiza  N° 59-Octubre de 2011


Me propuse tener una conversación imaginaria con el creador de nuestra bandera, en la que me compartió sus apreciaciones sobre diversos temas de su vida y sus más interesantes pensamientos. Inicialmente me pregunté si mi desafío sería posible, y llegué a la conclusión que el tiempo y la distancia no son barreras para cumplir nuestros sueños. Teniendo en claro esta realidad, me dispuse a prender mi grabador imaginario, y comencé a dialogar con este interesante personaje de nuestra historia a través de la lectura de varias fuentes:

-          General: Cuando Usted volvió a Buenos Aires recibido de Abogado, llegó con el cargo de Secretario Perpetuo del Consulado.¿Cuál fue su impresión al hacerse cargo de sus funciones?.
-          “No puedo decir bastante mi sorpresa cuando conocí a los hombres nombrados por el Rey para la junta que había de tratar la agricultura, industria y comercio, y propender a la felicidad de las provincias que  componían el Virreinato de Buenos Aires; todos eran comerciantes españoles; exceptuando uno que otro, nada sabían más que su comercio monopolista, a saber: comprar por cuatro para vender por ocho, con toda seguridad”.
-          ¿Cómo debe ser para usted la vida de un funcionario público?.
-          “Nada importa saber o no la vida de cierta clase de hombres que todos sus trabajos y afanes los han contraído a sí mismos, y ni un solo instante han concedido a los demás; pero la de los hombres públicos, sea cual fuere, debe siempre presentarse, o para que sirva de ejemplo que se imite, o de una lección que retraiga de incidir en sus defectos.”
-          ¿Qué opina Usted de la corrupción?
-          “Desengañémonos: jamás han podido existir los estados luego que la corrupción ha llegado a pisar las leyes y faltar a todos los respetos: es un principio inconcluso que en tal situación todo es ruina y desolación; y si eso sucede a las grandes naciones ¿Qué no sucederá a cualquier ramo de los que contribuyen a sus existencia?”.
-          General: ¿Cómo definiría a un corrupto?
-          “Están persuadidos aún con un orgullo increíble que su poder es inmenso y que por fuerza se les ha de admitir, y aún les parece que no hay autoridad que los juzgue, y por esto mismo se les debe hacer conocer la energía con que nuestros jueces consulares hasta ahora han sostenido las obligaciones de sus cargos. Así, tal vez, se contendrán en sus límites, ya que nuestra desgracia quiere que vivan entre nosotros, y tan apreciados aquellos mismos que tantos males nos traen”.
-          ¿Qué piensa Usted sobre la educación?
-          “Sin educación, en balde es cansarse, nunca seremos más que lo que desgraciadamente somos”.
-          ¿Cuál es el modo de combatir la delincuencia?.
-          “El modo de contener los delitos y fomentar las virtudes es castigar al delincuente y proteger al inocente”.
-          Me gustaría saber su pensamiento acerca de la libertad de prensa.
-          "Es tan justa la libertad de prensa como lo es la de pensar y de hablar, y es tan injusto oprimirla, como lo sería el tener atados los entendimientos, las lenguas, las manos o los pies a todos los ciudadanos. Es necesaria para la instrucción pública, para el mejor gobierno de la nación y para su libertad civil, es decir, para evitar la tiranía de cualquier gobierno que se establezca”.
-          ¿Alguna vez usted ha tenido tendencia al engaño?
-          “Mi corazón es franco y no puede ocultar sus sentimientos: amo además la sinceridad y no podría vivir en medio de la trapacería que sería precisa para conservar un engaño; sólo a las pobres mujeres he mentido diciéndoles que las quiero, no habiendo entregado a ninguna, jamás, mi corazón”.
-          ¿Se deprime Usted ante la adversidad?
-          “Estoy muy acostumbrado a contrastes y más espíritu tengo en ellos que en las prosperidades; me ocurre siempre en éstas que después del buen tiempo viene el malo y en éste que ha de venir aquél”.
-          General: ha sido un honor entrevistarlo. Quisiera que para el final de este reportaje le dejara a los ciudadanos un pensamiento suyo sobre su actuación en la historia.
-          “Trabajé siempre para mi patria poniendo voluntad, no incertidumbre; método no desorden; disciplina, no caos; constancia no improvisación; firmeza, no blandura; magnanimidad, no condescendencia... Me glorío de no haber engañado jamás a ningún hombre y de haber procedido constantemente por el sendero de la razón y de la justicia, a pesar de haber conocido la ingratitud”.
-           
Nota del autor: Las respuestas de Belgrano fueron extractadas de escritos de su propia autoría
Fuentes:
           - Belgrano, Manuel: “Autobiografía y otras páginas”.Eudeba(1966).
           - Belgrano, Manuel: “Escritos económicos”. Raigal (1954)
    - Fensore, Alejandro: “Belgrano y sus aristas desconocidas”(Conferencia en el Rotary
      Club de Villa Urquiza, 20 de junio de 2006).


sábado, 8 de octubre de 2011

EL HISTORIADOR FENSORE HABLÓ SOBRE LOS PRESIDENTES ARGENTINOS



El Historiador Alejandro F.Fensore disertó en la Biblioteca Sarmiento el sábado 1° de octubre de 2011 a las 16.45 hs. sobre "Anécdotas inéditas e increíbles de los Presidentes Argentinos (de Rivadavia a Menem)". Dicha conferencia fué gentilmente auspiciada por el Rotary Club de Villa Urquiza, entidad de la que es socio Fensore. A la charla asistieron miembros del mencionado club rotario, del Rotary Club de Villa Devoto, del Rotary Club de Bajo Belgrano, miembros del Museo Gral. Belgrano, miembros del Instituto Bernasconi de Parque Patricios, miembros de la Junta de Historia de los barrios de Chacarita y Colegiales, familiares y amigos del historiador.
Fensore deleitó a los asistentes con anécdotas desconocidas de los presidentes, y el público en general aportó otras anécdotas que ellos vivieron, o que sus padres y abuelos presenciaron en las distintas épocas.
Al final de la charla, se invitó a los asistentes con café y alfajores. El servicio de cafetería fué gentilmente donado por el concesionario del Rotary club de Villa Urquiza, lo cual fue muy agradecido por el historiador Fensore.
A mediados de Noviembre, Fensore efectuará la última charla del año, reiniciando las actividades en Marzo de 2012. Será una buena oportunidad para dar un gran broche de oro a un muy buen año con mucha charlas que aportaron un granito de arena al buen conocimiento de nuestra historia.